Prescripción del ejercicio para dolor musculoesquelético: fuerza, movilidad y carga

El ejercicio puede ser una herramienta médica. No porque “moverse cure todo”, sino porque la dosis correcta de movimiento ayuda a modular dolor, recuperar fuerza, mejorar función y guiar el retorno al entrenamiento.

Cuando hay dolor musculoesquelético —rodilla, espalda, hombro, tendón, cadera, tobillo— la pregunta no debería ser solo “¿qué ejercicio hago?”, sino “¿qué dosis necesita este tejido, en este momento, con este nivel de dolor y este objetivo deportivo?”.

Esa es la diferencia entre una rutina genérica y una prescripción del ejercicio.

Qué significa prescribir ejercicio en una lesión

Prescribir ejercicio no es mandar tres estiramientos y una liga elástica. Es tomar decisiones clínicas sobre:

  • tipo de ejercicio,
  • intensidad,
  • volumen,
  • frecuencia,
  • rango de movimiento,
  • velocidad,
  • descanso,
  • progresión,
  • criterios para avanzar o retroceder.

En dolor musculoesquelético, el ejercicio se usa para mejorar capacidad. Capacidad significa que el cuerpo puede tolerar mejor las demandas de la vida diaria, el trabajo, el entrenamiento y el deporte.

La evidencia disponible apoya el uso de actividad física y ejercicio en distintas condiciones de dolor crónico, con beneficios variables sobre dolor, función y calidad de vida, y con pocos eventos adversos reportados en la mayoría de estudios [1]. En dolor lumbar crónico, una revisión Cochrane encontró evidencia de certeza moderada de que el ejercicio probablemente reduce dolor frente a no tratamiento, atención habitual o placebo [2]. NICE también recomienda discutir ejercicio y actividad física como parte del manejo del dolor lumbar y la ciática [3].

Esto no significa que cualquier ejercicio sirva para cualquier persona. Una sentadilla puede ser terapéutica para una rodilla, excesiva para otra y poco relevante para un dolor lumbar. La clave está en ajustar la dosis.

Dolor no siempre significa daño

Una de las ideas más importantes en rehabilitación es entender que dolor y daño no son lo mismo.

El dolor es una experiencia de protección. Puede aparecer por irritación de un tejido, inflamación, sensibilidad del sistema nervioso, falta de sueño, estrés, miedo al movimiento o exceso de carga. En lesiones agudas, el dolor puede advertir de daño real. En dolores persistentes, a veces el sistema se vuelve más sensible aunque el tejido ya no esté gravemente lesionado.

Esto importa porque muchas personas dejan de moverse por miedo. Y el reposo absoluto prolongado suele empeorar la condición física, la fuerza y la confianza.

En dolor musculoesquelético crónico, una revisión sistemática encontró que los programas donde se permite cierto dolor durante el ejercicio pueden tener beneficios pequeños a corto plazo frente a programas completamente libres de dolor; a mediano y largo plazo no hay una superioridad clara [4]. La interpretación práctica no es “entrena aunque duela”, sino: un dolor leve y controlado puede ser aceptable si no empeora después.

Una regla clínica útil

Durante rehabilitación, muchas veces usamos una escala simple:

  • 0–2/10: dolor bajo, normalmente aceptable.
  • 3–4/10: zona amarilla; se puede permitir si no cambia la técnica y no empeora al día siguiente.
  • 5/10 o más: conviene modificar carga, rango, velocidad o ejercicio.
  • Dolor agudo, punzante, inestable o con pérdida de fuerza: detener y valorar.

La respuesta de las siguientes 24 horas es clave. Si el dolor sube mucho, aparece inflamación o baja la función, la dosis fue excesiva.

La fuerza como medicina: por qué cargar puede ayudar

La fuerza es uno de los pilares de la rehabilitación musculoesquelética. No solo sirve para “ganar músculo”. En una lesión, el entrenamiento de fuerza puede mejorar tolerancia de tendones, capacidad articular, control del movimiento, estabilidad, potencia y confianza.

En osteoartritis, por ejemplo, NICE recomienda ofrecer ejercicio terapéutico adaptado a todas las personas, incluyendo fortalecimiento local y condición aeróbica general [5]. La guía del American College of Rheumatology/Arthritis Foundation también recomienda fuertemente el ejercicio en osteoartritis de rodilla, cadera y mano [6].

En tendinopatías, el problema no suele resolverse solo con reposo. El tendón necesita carga progresiva. Modelos actuales describen la tendinopatía como un proceso relacionado con la capacidad del tendón para adaptarse a carga, y no simplemente como “inflamación” [7]. En tendinopatía rotuliana, el manejo clínico suele centrarse en diagnóstico correcto, control de carga y ejercicios progresivos [8].

Qué tipo de fuerza se puede usar

No hay un único método. Según el caso, pueden utilizarse:

Isométricos: mantener una contracción sin movimiento. Útiles al inicio cuando el movimiento duele o se busca reintroducir carga.

Ejercicio lento con carga: sentadillas, peso muerto, prensa, elevaciones de talón, remos o empujes controlados. Útil para construir capacidad.

Excéntricos: énfasis en la fase de descenso. Se usan mucho en tendinopatías, aunque no son la única opción.

Pliometría: saltos, rebotes, aterrizajes. Importante para deportistas, pero debe entrar al final de la progresión, no al principio.

Fuerza específica: ejercicios que se parecen al gesto deportivo, pero dosificados.

La fuerza en rehabilitación no busca cansar por cansar. Busca dar el estímulo mínimo suficiente para que el cuerpo se adapte sin irritar demasiado.

Movilidad: cuándo ayuda y cuándo no es suficiente

La movilidad importa, pero no todo dolor se arregla estirando.

En consulta es frecuente ver personas con dolor de rodilla, espalda o cadera que han pasado semanas estirando sin mejorar. A veces el problema no es falta de movilidad, sino falta de fuerza, control, tolerancia de carga o descanso. Otras veces sí hay una restricción real de movilidad que cambia la mecánica.

La movilidad puede ayudar cuando:

  • hay rigidez que limita una posición necesaria,
  • el movimiento se siente amenazante,
  • existe miedo a moverse,
  • una articulación perdió rango tras lesión,
  • el deporte exige posiciones amplias.

Pero la movilidad debe integrarse con fuerza. Un rango nuevo que no se controla puede convertirse en una posición vulnerable.

Ejemplo práctico

Una persona con dolor lumbar puede sentirse mejor con movilidad de cadera y columna. Pero si no mejora la fuerza de glúteos, tronco, piernas y tolerancia al levantamiento, el dolor puede regresar al cargar una maleta, correr o volver al gimnasio.

Una persona con dolor de hombro puede necesitar movilidad torácica y control escapular. Pero si nunca fortalece rotadores externos, serrato anterior, dorsal, deltoides y patrones de empuje o tracción, el alivio será incompleto.

Movilidad sin fuerza suele dar alivio temporal. Fuerza sin movilidad suficiente puede crear compensaciones. La combinación bien dosificada suele ser más útil.

Carga: el principio que decide si mejoras o empeoras

La carga es todo lo que el cuerpo recibe: peso, repeticiones, velocidad, impacto, volumen, frecuencia, técnica, sueño insuficiente, estrés y competencia.

En lesiones musculoesqueléticas, no se trata de evitar carga. Se trata de encontrar la carga que el cuerpo puede tolerar hoy y progresarla con criterio.

El Comité Olímpico Internacional ha señalado que la relación entre carga y lesión es compleja: no depende solo de cuánto se entrena, sino de la progresión, la recuperación, la historia de lesiones y otros factores individuales [9].

Señales de que la carga está bien dosificada

  • El dolor durante el ejercicio es bajo o tolerable.
  • La técnica no se deteriora.
  • No hay inflamación importante después.
  • Al día siguiente la función es igual o mejor.
  • Semana a semana puedes hacer un poco más.

Señales de que la carga fue excesiva

  • El dolor aumenta durante la sesión.
  • Cambias la técnica para evitar dolor.
  • El dolor dura más de 24–48 horas.
  • Aparece inflamación, cojera o rigidez marcada.
  • Cada semana toleras menos, no más.

Cómo progresar

Una progresión prudente puede modificar solo una variable por vez:

  • más repeticiones,
  • más peso,
  • más rango,
  • más velocidad,
  • más impacto,
  • menos descanso,
  • más frecuencia,
  • gesto más parecido al deporte.

El error típico es subir todo junto: más peso, más días, más carrera, más intensidad y además competir el fin de semana. El tejido no falla por un ejercicio aislado; muchas veces falla por una suma mal administrada.

Retorno al entrenamiento: no es volver “cuando ya no duele”

Volver al entrenamiento no debería depender solo de que el dolor desaparezca. Muchas personas se sienten bien en reposo, pero no han recuperado fuerza, elasticidad tendinosa, potencia, coordinación o confianza.

El retorno debe ser por etapas.

Etapa 1: calmar y proteger sin inmovilizar de más

En lesiones agudas de tejidos blandos, el marco PEACE & LOVE propone proteger inicialmente, educar, evitar intervenciones innecesarias, comprimir, elevar y después reintroducir carga, optimismo, vascularización y ejercicio progresivo [10]. No es una receta rígida, pero ayuda a evitar el reposo absoluto prolongado y a pensar en recuperación activa.

Etapa 2: recuperar movimiento útil

No solo rango pasivo. Movimiento que la persona pueda controlar y usar sin miedo.

Etapa 3: construir fuerza

Aquí entran ejercicios progresivos, medibles y repetibles. Debe haber una forma de saber si la carga sube: peso, repeticiones, rango, control o tolerancia.

Etapa 4: introducir velocidad e impacto

Correr, saltar, cambiar de dirección, levantar rápido o volver a deportes híbridos requiere elasticidad y respuesta. No se debe saltar de ejercicios lentos a competencia.

Etapa 5: volver al deporte

El último paso es tolerar entrenamientos parecidos a la realidad: duración, fatiga, superficies, implementos y presión psicológica.

Un corredor no está listo solo porque puede hacer sentadillas. Está listo cuando puede caminar, trotar, correr, hacer cambios de ritmo y tolerar el volumen necesario sin recaída. Un atleta de gimnasio no está listo solo porque no le duele el hombro en reposo; debe tolerar empujes, tracciones, cargas por encima de la cabeza y fatiga.

Cuándo consultar antes de seguir haciendo ejercicio

Hay molestias que se pueden ajustar con carga. Pero hay señales que requieren valoración.

Consulta si tienes:

  • dolor intenso tras caída, golpe o torcedura,
  • inflamación importante o deformidad,
  • incapacidad para apoyar peso,
  • dolor que no mejora después de varios días,
  • bloqueo articular,
  • pérdida de fuerza,
  • hormigueo, adormecimiento o dolor que baja por brazo o pierna,
  • dolor nocturno persistente,
  • fiebre o mal estado general,
  • dolor lumbar con alteración de vejiga, intestino o sensibilidad en zona de silla de montar,
  • dolor que vuelve cada vez que intentas entrenar.

NIAMS recomienda buscar atención ante dolor severo, hinchazón, moretón importante, incapacidad para tolerar peso o deformidad evidente tras una lesión deportiva [11]. En lesiones de tobillo, las reglas de Ottawa ayudan a decidir cuándo puede ser necesaria una radiografía, especialmente si hay dolor óseo localizado o incapacidad para dar cuatro pasos [12].

La valoración en Medicina del Deporte ayuda a distinguir entre dolor tolerable, sobrecarga, lesión que necesita imagen, lesión que requiere fisioterapia específica o situación que debe referirse a otra especialidad.

Cómo se ve una prescripción médica del ejercicio

Una buena prescripción no dice solo “fortalece glúteo” o “haz movilidad”. Debe tener estructura.

Ejemplo de estructura

Objetivo: reducir dolor de rodilla y volver a correr.

Ejercicio principal: sentadilla parcial o prensa.

Dosis inicial: 3 series de 8–10 repeticiones.

Intensidad: esfuerzo moderado, 6–7/10.

Dolor permitido: máximo 3/10 durante el ejercicio.

Frecuencia: 2–3 veces por semana.

Progresión: aumentar rango o carga si no hay aumento de dolor al día siguiente.

Criterio para correr: caminar rápido sin dolor, fuerza simétrica aceptable, tolerancia a saltos básicos y trote por intervalos.

La prescripción debe adaptarse a la persona. No es lo mismo un paciente sedentario con dolor lumbar de seis meses que una corredora con tendinopatía aquílea, un atleta de HYROX con dolor rotuliano o una persona con osteoartritis de rodilla que quiere subir escaleras sin miedo.

En Sometrik, el enfoque es integrar diagnóstico, carga, ejercicio y retorno. La meta no es solo quitar dolor por unos días. La meta es que la persona entienda qué le pasa, recupere capacidad y vuelva a entrenar con más seguridad.

Conclusión

La prescripción ejercicio en lesiones musculoesqueléticas debe ser precisa, progresiva y humana. El ejercicio puede disminuir dolor, mejorar función y preparar el retorno al entrenamiento, pero necesita una dosis correcta.

Fuerza, movilidad y carga no compiten entre sí. Se complementan. La movilidad abre posibilidades de movimiento. La fuerza construye capacidad. La carga bien administrada enseña al cuerpo a tolerar lo que la vida y el deporte le piden.

No todo dolor exige parar. Pero todo dolor persistente merece una estrategia.

Este contenido es informativo y no sustituye una valoración médica individual. Si tienes dolor, síntomas persistentes, embarazo de alto riesgo o una condición médica, consulta con un profesional de salud.

Referencias

Geneen LJ, Moore RA, Clarke C, Martin D, Colvin LA, Smith BH. Physical activity and exercise for chronic pain in adults: an overview of Cochrane Reviews. Cochrane Database Syst Rev. 2017;1:CD011279. DOI: 10.1002/14651858.CD011279.pub2. PMID: 28436583.

Hayden JA, Ellis J, Ogilvie R, Malmivaara A, van Tulder MW. Exercise therapy for chronic low back pain. Cochrane Database Syst Rev. 2021;9:CD009790. DOI: 10.1002/14651858.CD009790.pub2. PMID: 34580864.

National Institute for Health and Care Excellence. Low back pain and sciatica in over 16s: assessment and management. NICE guideline NG59. Updated 2020.

Smith BE, Hendrick P, Smith TO, et al. Should exercises be painful in the management of chronic musculoskeletal pain? A systematic review and meta-analysis. Br J Sports Med. 2017;51(23):1679–1687. DOI: 10.1136/bjsports-2016-097383. PMID: 28596288.

National Institute for Health and Care Excellence. Osteoarthritis in over 16s: diagnosis and management. NICE guideline NG226. 2022.

Kolasinski SL, Neogi T, Hochberg MC, et al. 2019 American College of Rheumatology/Arthritis Foundation guideline for the management of osteoarthritis of the hand, hip, and knee. Arthritis Care Res. 2020;72(2):149–162. DOI: 10.1002/acr.24131. PMID: 31908149.

Cook JL, Rio E, Purdam CR, Docking SI. Revisiting the continuum model of tendon pathology. Br J Sports Med. 2016;50(19):1187–1191. DOI: 10.1136/bjsports-2015-095422. PMID: 27127294.

Malliaras P, Cook J, Purdam C, Rio E. Patellar tendinopathy: clinical diagnosis, load management, and advice for challenging case presentations. J Orthop Sports Phys Ther. 2015;45(11):887–898. DOI: 10.2519/jospt.2015.5987. PMID: 26390269.

Soligard T, Schwellnus M, Alonso JM, et al. How much is too much? International Olympic Committee consensus statement on load in sport and risk of injury. Br J Sports Med. 2016;50(17):1030–1041. DOI: 10.1136/bjsports-2016-096581. PMID: 27535989.

Dubois B, Esculier JF. Soft-tissue injuries simply need PEACE and LOVE. Br J Sports Med. 2020;54(2):72–73. DOI: 10.1136/bjsports-2019-101253. PMID: 31377722.

National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases. Sports Injuries: Diagnosis, Treatment, and Steps to Take. Updated 2024.

Gomes YE, Chau M, Banwell HA, et al. Diagnostic accuracy of the Ottawa ankle rule to exclude fractures in acute ankle injuries. BMC Musculoskelet Disord. 2022;23:885. DOI: 10.1186/s12891-022-05831-7.

Bull FC, Al-Ansari SS, Biddle S, et al. World Health Organization 2020 guidelines on physical activity and sedentary behaviour. Br J Sports Med. 2020;54(24):1451–1462. DOI: 10.1136/bjsports-2020-102955.

American College of Sports Medicine. Progression models in resistance training for healthy adults. Med Sci Sports Exerc. 2009;41(3):687–708. DOI: 10.1249/MSS.0b013e3181915670. PMID: 19204579.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *