Hay trabajos que el cuerpo paga caro si no se prepara.
Bailar varias horas con tacones, subir y bajar del tubo, sostener posturas exigentes, grabar contenido durante jornadas largas, trabajar de noche o repetir movimientos para cámara no es “solo moverse”. Es una carga física real.
Hombros, muñecas, espalda baja, cadera, rodillas, tobillos y suelo pélvico participan más de lo que suele reconocerse.
Este artículo está escrito para bailarinas, performers, escorts, creadoras y creadores de contenido para adultos, actrices y actores de contenido para adultos, y personas que trabajan en escenarios, clubes, plataformas o servicios donde el cuerpo forma parte central del trabajo.
No está escrito desde el juicio. Está escrito desde la medicina del deporte.
Si tu cuerpo es parte de tu trabajo, merece entrenamiento, recuperación y atención clínica sin estigma.
El entrenamiento de fuerza no busca cambiar tu identidad corporal ni hacerte “más grande” a la fuerza. Bien dosificado, ayuda a mejorar resistencia, proteger articulaciones, tolerar mejor las jornadas y reducir el riesgo de lesiones.
La evidencia en danza muestra que los programas de fuerza y acondicionamiento pueden mejorar fuerza de tren inferior, fuerza de tren superior, potencia, flexibilidad y rendimiento físico [1]. Las revisiones sobre bailarines también describen una carga relevante de dolor y lesión musculoesquelética [2,19]. En pole dance y danza contemporánea, los estudios reportan lesiones frecuentes en hombro, muñeca, espalda, pie, tobillo, músculos, tendones y ligamentos [3-6,20].
Si trabajas con tu cuerpo y tienes dolor que se repite, una valoración de lesiones deportivas puede ayudarte a identificar qué estructura está sobrecargada y cómo entrenar sin aumentar el problema.
La fuerza también es salud ocupacional
Muchas personas que trabajan en baile, contenido físico o entretenimiento para adultos entrenan solo cuando quieren verse mejor. Eso es comprensible: la imagen puede formar parte del trabajo.
Pero desde el punto de vista médico, la fuerza no debería verse solo como estética. También es una herramienta de salud ocupacional.
La literatura sobre trabajo sexual, producción de contenido para adultos y salud ocupacional reconoce que estas poblaciones enfrentan barreras de acceso a servicios de salud, violencia, estigma y condiciones de trabajo variables [7,8].
Aunque hay poca investigación específica sobre lesiones musculoesqueléticas en escorts, actrices, actores o creadoras de contenido para adultos, sí existe suficiente evidencia en danza, pole dance, deporte femenino, ejercicio laboral y entrenamiento de fuerza para construir una guía prudente.
La idea central es simple: no esperes a lesionarte para empezar a preparar tu cuerpo.
No se trata de entrenar como atleta olímpica. Se trata de tener un cuerpo con más margen: más fuerza, más control, más tolerancia a la carga y mejor recuperación.
Si buscas una visión más amplia sobre atención clínica sin prejuicios, revisa la guía de medicina deportiva para entretenimiento para adultos.
Tu cuerpo no distingue entre trabajo, escenario y gimnasio
El cuerpo no distingue si una carga viene del gimnasio, del escenario, de una grabación, de una cita larga o de varias horas editando contenido.
Si hay repetición, tensión, impacto, falta de sueño y poco descanso, hay carga.
En este tipo de trabajo suelen mezclarse varias demandas:
- Permanecer muchas horas de pie.
- Bailar con tacones o calzado poco estable.
- Hacer giros, extensiones, caídas controladas o posturas de alto rango.
- Sostener el peso corporal con brazos y manos.
- Repetir movimientos para cámara.
- Trabajar de noche o con horarios irregulares.
- Pasar muchas horas editando contenido, respondiendo mensajes o usando el teléfono.
- Entrenar en el gimnasio sin una progresión clara.
- Trabajar con fatiga, dolor o sueño insuficiente.
Cuando la carga supera lo que tus tejidos pueden tolerar, aparece dolor.
Al principio suele sentirse como “molestia normal”: una muñeca cargada, la espalda baja tensa, un hombro que truena, una cadera rígida o una rodilla que molesta después de varias horas.
El problema es cuando eso se vuelve parte diaria del trabajo.
La fuerza aumenta la capacidad del cuerpo para tolerar carga. No elimina todos los riesgos, pero mejora el margen de seguridad.
Si tus horarios son nocturnos o muy irregulares, también puede ayudarte la guía sobre fatiga, sueño y trabajo nocturno.
Zonas que más conviene proteger
En danza y pole dance, las lesiones no se distribuyen al azar. La investigación en bailarines muestra una carga importante de lesiones musculoesqueléticas, sobre todo en extremidades inferiores, pie y tobillo [5,6].
En pole dance, los estudios reportan lesiones frecuentes en hombro, muñeca y espalda, con una proporción importante de lesiones agudas [3,4].
Las zonas que más conviene proteger son:
- Hombro: Sufre en agarres, inversiones, tracciones, caídas, cargadas y posturas con el brazo por encima de la cabeza.
- Muñeca y antebrazo: Reciben carga cuando hay apoyo de manos, agarre prolongado o trabajo repetitivo con celular y computadora.
- Espalda baja: Se irrita con extensiones repetidas, falta de fuerza de cadera, cansancio y muchas horas sentada o de pie.
- Cadera: Trabaja en aperturas, split, tacones, posturas sostenidas y cambios rápidos de dirección.
- Rodilla: Puede resentirse con giros, sentadillas mal dosificadas, tacones, saltos o aterrizajes sin control.
- Tobillo y pie: Son especialmente vulnerables en danza, tacones, plataformas, giros y cambios de superficie.
- Suelo pélvico: Participa en presión abdominal, respiración, estabilidad, continencia y función sexual.
Un punto importante: el dolor que se repite no siempre significa que “te falta estirar”.
Muchas veces significa que falta fuerza, control, descanso o una progresión más inteligente.
En mujeres deportistas, los programas que combinan fuerza, equilibrio, saltos bien enseñados y control del aterrizaje se han asociado con menor riesgo de lesiones de rodilla, especialmente del ligamento cruzado anterior [18].
Si quieres profundizar en dolor por pole, agarres, muñeca, hombro y caídas, revisa la guía sobre lesiones en pole dance.
Fuerza sin perder movilidad ni expresión corporal
Una preocupación frecuente es: “Si hago pesas, ¿me voy a poner rígida?”.
La respuesta corta es no, si entrenas bien.
De hecho, la revisión de Ngo y colaboradores encontró que las intervenciones de fuerza y acondicionamiento en danza mejoraron no solo fuerza y potencia, sino también flexibilidad [1].
La movilidad útil no es solo llegar a una posición. Es poder entrar, sostenerla y salir de ella sin dolor.
Para una bailarina, performer, actriz, actor o creadora de contenido, eso importa más que una foto bonita de estiramiento.
Busca tres cualidades:
- Fuerza: Capacidad de producir tensión.
- Control: Capacidad de mover una articulación sin perder alineación.
- Resistencia: Capacidad de repetir o sostener sin que la técnica se desarme.
Un ejemplo sencillo: abrir la cadera no basta si el glúteo, los aductores y el abdomen no pueden controlar esa apertura.
En pole dance, no basta con tener flexibilidad de hombro si la escápula y el manguito rotador no toleran la carga.
En trabajo escénico, no basta con aguantar tacones si la pantorrilla, el pie y la cadera no tienen capacidad para sostener horas de carga.
Entrenar fuerza no le quita expresión al cuerpo. Le da más opciones.
Si quieres construir fuerza con progresión y sin copiar rutinas genéricas, el entrenamiento especializado en fuerza puede ayudarte a adaptar ejercicios a tu trabajo real.
Un programa base de tres días por semana
Para muchas personas, tres sesiones de fuerza por semana son suficientes para progresar sin competir con el trabajo.
El American College of Sports Medicine recomienda entrenamiento progresivo de fuerza en adultos sanos; la evidencia más reciente muestra mejoras en fuerza, tamaño muscular, potencia, resistencia, equilibrio y función física con entrenamiento de resistencia bien dosificado [9].
Una estructura práctica puede verse así:
Día 1: Pierna y cadera
- Sentadilla o prensa.
- Peso muerto rumano.
- Zancadas o desplantes.
- Elevación de talones.
- Trabajo de abdomen.
Día 2: Espalda, hombro y agarre
- Jalón al pecho o dominada asistida.
- Remo.
- Press inclinado o lagartija.
- Rotadores externos de hombro.
- Carga de granjero o agarre controlado.
Día 3: Cuerpo completo y control
- Puente de cadera o hip thrust.
- Sentadilla dividida.
- Remo unilateral.
- Empuje de hombro ligero, si no hay dolor.
- Ejercicios de equilibrio y aterrizaje.
La dosis inicial puede ser:
- Dos a tres series por ejercicio.
- Seis a doce repeticiones.
- Una a tres repeticiones en reserva, es decir, terminar la serie sintiendo que aún podrías hacer unas pocas más.
- Al menos 48 horas entre sesiones duras del mismo grupo muscular.
- Aumentar primero control y rango; después peso.
No necesitas destruirte para que funcione. Necesitas repetir lo suficiente, progresar con calma y no entrenar pesado justo antes de una jornada físicamente intensa.
La regla práctica es esta: el entrenamiento debe mejorar tu trabajo, no dejarte sin cuerpo para hacerlo.
Ejercicios clave para tu trabajo real
El mejor ejercicio es el que puedes hacer con técnica, progresión y sin dolor persistente.
Para esta población, conviene priorizar patrones, no modas.
Pierna y cadera
- Sentadilla goblet.
- Prensa.
- Peso muerto rumano.
- Puente de cadera.
- Sentadilla búlgara.
- Copenhagen corto para aductores.
- Elevación de talones de pie y sentado.
La cadera fuerte ayuda a descargar rodilla y espalda. Los aductores fuertes son importantes para aperturas, cambios de dirección y posiciones amplias. La pantorrilla fuerte protege pie y tobillo, especialmente si trabajas con tacones.
Hombro, espalda y agarre
- Remo con mancuerna o polea.
- Jalón al pecho.
- Dominada asistida.
- Face pull.
- Rotación externa con banda.
- Plancha con apoyo de antebrazos.
- Cargas caminando con mancuernas.
En pole dance, table dance, baile, cargadas, grabaciones y posturas sostenidas, el hombro trabaja en rangos extremos. El objetivo no es solo “hacer brazos”, sino fortalecer escápula, espalda alta, manguito rotador y agarre.
Abdomen y columna
- Dead bug.
- Pallof press.
- Plancha lateral.
- Respiración con control de abdomen.
- Bisagra de cadera con palo.
- Extensión torácica suave.
Evita pensar que el abdomen se entrena solo con encogimientos.
Para este trabajo, el abdomen debe ayudar a transferir fuerza entre cadera, columna y brazos. Debe sostener, respirar y controlar.
Si ya tienes dolor persistente y necesitas ajustar carga, movilidad y fuerza, revisa la guía sobre prescripción del ejercicio para lesiones.
Resistencia, pausas y recuperación entre jornadas
La fuerza no sustituye la resistencia.
Si bailas varias canciones, grabas por horas, sostienes posturas repetidas o trabajas con horarios largos, necesitas capacidad para repetir sin perder técnica.
La resistencia se puede entrenar sin castigar articulaciones:
- Caminata inclinada.
- Bicicleta.
- Elíptica.
- Circuitos ligeros de fuerza.
- Ensayos por bloques, no siempre al máximo.
- Pausas activas de movilidad cada 60 a 90 minutos durante edición o mensajes.
Para personas que trabajan muchas horas sentadas creando contenido digital, la evidencia sobre trabajo de oficina, conducta sedentaria y ejercicio en el lugar de trabajo muestra relación con dolor lumbar y molestias musculoesqueléticas, aunque con diferencias entre estudios [10,11,21].
En la práctica clínica, el punto no es obsesionarse con una postura perfecta. El punto es moverse más, cambiar de posición y tener un cuerpo fuerte.
Regla sencilla: si tu jornada será pesada, tu entrenamiento debe ser moderado. Si tu jornada será ligera, ahí puedes meter la sesión fuerte.
La recuperación también se programa.
Si trabajas varias horas con el cuerpo y además entrenas, una valoración del rendimiento deportivo puede ayudar a ordenar fuerza, resistencia, sueño, recuperación y carga semanal.
Suelo pélvico y abdomen: hablarlo sin pena
El suelo pélvico no es un tema exclusivo del posparto ni solo de mujeres. Es un grupo de músculos que participa en continencia, soporte, respiración, estabilidad y función sexual.
En trabajos donde hay impacto, presión abdominal, posturas sostenidas o actividad sexual frecuente, conviene hablar de esto sin pena.
En mujeres deportistas, la incontinencia urinaria es más común de lo que muchas creen. Un metaanálisis en atletas reportó prevalencia de incontinencia urinaria alrededor de 25.9% y de incontinencia de esfuerzo alrededor de 20.7% [12].
La rehabilitación y entrenamiento de suelo pélvico puede reducir fugas y mejorar fuerza en atletas femeninas [13].
Señales para valorar suelo pélvico:
- Fuga de orina al saltar, bailar, cargar o reír.
- Dolor pélvico.
- Dolor durante o después de relaciones sexuales.
- Sensación de peso vaginal o perineal.
- Dificultad para relajar.
- Estreñimiento persistente.
- Dolor de cadera o espalda baja que no mejora con entrenamiento habitual.
- Dolor o presión que empeora después de jornadas largas.
No todo se resuelve con “hacer Kegels”.
Algunas personas tienen suelo pélvico débil; otras lo tienen demasiado tenso. El tratamiento correcto depende de la valoración.
Hablar de suelo pélvico no es exagerar. Es reconocer que el cuerpo trabaja como sistema.
Cansancio, alimentación y baja energía
En industrias donde el cuerpo se observa constantemente, es fácil caer en restricción alimentaria, deshidratación o entrenamiento excesivo.
Eso no mejora el rendimiento: lo sabotea.
La baja disponibilidad energética ocurre cuando el cuerpo no recibe suficiente energía para cubrir entrenamiento, trabajo y funciones básicas. En deportistas y bailarines se ha relacionado con alteraciones hormonales, óseas, inmunológicas, psicológicas y de rendimiento [14-16].
En danza, además, existen datos de mayor riesgo de trastornos de la conducta alimentaria frente a poblaciones no bailarinas [17].
Señales de alerta:
- Fatiga que no mejora con dormir.
- Pérdida de fuerza.
- Lesiones repetidas.
- Dolor óseo o fracturas por estrés.
- Cambios menstruales o ausencia de menstruación.
- Libido muy baja.
- Irritabilidad, ansiedad o atracones.
- Sensación de frío frecuente.
- Entrenar cada vez más y rendir cada vez menos.
- Usar café, estimulantes o pre-entrenos para tapar cansancio constante.
La fuerza necesita comida. Músculo, tendón y hueso no se reparan con café, ansiedad y dos horas de sueño.
Una estrategia responsable no es “comer perfecto”. Es comer suficiente, con proteína, carbohidratos, grasas, líquidos y horarios posibles para tu vida real.
Si además usas suplementos, cafeína o pre-entrenos para sostener jornadas largas, revisa la guía sobre Comida primero en suplementación deportiva.
Cuándo detenerse y consultar
No todo dolor exige suspender todo, pero hay síntomas que no conviene normalizar.
Busca valoración médica o fisioterapéutica si aparece:
- Dolor que aumenta semana a semana.
- Dolor nocturno que despierta.
- Pérdida clara de fuerza.
- Hormigueo, adormecimiento o dolor que baja por brazo o pierna.
- Inflamación importante de una articulación.
- Inestabilidad, bloqueo o sensación de que la rodilla, hombro o tobillo se sale.
- Dolor pélvico persistente.
- Sangrado anormal, dolor intenso o síntomas urinarios.
- Fugas de orina o heces.
- Lesión por caída, golpe o torcedura con incapacidad para apoyar.
- Dolor óseo localizado, sobre todo si aumenta con impacto.
- Dolor que te obliga a cambiar tu forma de trabajar o entrenar.
También conviene consultar si te da miedo contar a qué te dedicas. Ese miedo es una barrera real. Pero una buena consulta médica no debería juzgar tu trabajo; debería ayudarte a cuidarte, explicarte riesgos y darte opciones.
Si el dolor ya limita tu jornada, tu entrenamiento o tu confianza para moverte, agenda una valoración médica.
También puede ayudarte
- Medicina deportiva para entretenimiento para adultos: Si buscas una atención clínica respetuosa, sin estigma y enfocada en tu trabajo físico.
- Lesiones frecuentes en bailarinas, escorts y creadoras de contenido: Si tienes dolor en espalda, cadera, rodilla, hombro, muñeca o suelo pélvico.
- Lesiones en pole dance: Si haces barra, inversiones, agarres, giros o descensos.
- Prescripción del ejercicio para lesiones: Si necesitas ajustar fuerza, movilidad y carga durante la recuperación.
- Entrenamiento especializado en fuerza: Si quieres progresar sin copiar rutinas genéricas.
- Fatiga, sueño y trabajo nocturno: Si tus horarios afectan recuperación, dolor o rendimiento.
Entrenar fuerza es cuidar tu herramienta de trabajo
El entrenamiento de fuerza para bailarinas, escorts, performers, creadoras de contenido, actrices, actores y personas que trabajan en entretenimiento para adultos no es un lujo. Es una forma de cuidar el instrumento con el que trabajas: tu cuerpo.
La evidencia no permite prometer que la fuerza evita todas las lesiones. Sí permite decir algo más honesto: un cuerpo más fuerte, mejor alimentado, con mejor control y mejor recuperación suele tolerar mejor las demandas físicas.
En este campo, eso puede significar menos dolor, más confianza, más resistencia y más años trabajando con autonomía.
Entrenar fuerza no es castigarte. Es prepararte.
Y prepararte no significa dejar de ser tú. Significa tener más recursos para sostener lo que haces sin normalizar dolor, cansancio o lesiones repetidas.
Si quieres iniciar fuerza, volver después de una lesión o adaptar tu entrenamiento a tu trabajo real, agenda una valoración de medicina del deporte. La meta no es juzgar tu actividad, sino ayudarte a cuidarte con criterio.
Aviso médico
Esta guía tiene fines educativos y no sustituye una valoración médica individual. El entrenamiento de fuerza debe adaptarse a síntomas, antecedentes, lesiones previas, cirugías, embarazo, posparto, enfermedades, medicamentos, sueño, alimentación, carga laboral, tipo de actividad y objetivos personales.
Esta información no sustituye atención ginecológica, urológica, fisioterapia de suelo pélvico, atención psicológica, nutricional ni tratamiento médico especializado cuando estén indicados.
Referencias
- Ngo JK, Lu J, Cloak R, Wong DP, Devonport T, Wyon MA. Strength and conditioning in dance: a systematic review and meta-analysis. European Journal of Sport Science. 2024;24(6):637-652. DOI: 10.1002/ejsc.12111. PMID: 38874993.
- Moita JP, Nunes A, Esteves J, Oliveira R, Xarez L. The Relationship Between Muscular Strength and Dance Injuries: A Systematic Review. Medical Problems of Performing Artists. 2017;32(1):40-50. DOI: 10.21091/mppa.2017.1002. PMID: 28282478.
- Lee JY, Lin L, Tan A. Prevalence of Pole Dance Injuries from a Global Online Survey. Journal of Sports Medicine and Physical Fitness. 2020;60(2):270-275. DOI: 10.23736/S0022-4707.19.09957-2. PMID: 31663312.
- Szopa A, Domagalska-Szopa M, Urbańska A, Grygorowicz M. Factors Associated with Injury and Re-injury Occurrence in Female Pole Dancers. Scientific Reports. 2022;12:33. DOI: 10.1038/s41598-021-04000-5. PMCID: PMC8742019.
- Gołuchowska AM, Humka MI. Types of the Locomotor System Injuries and Frequency of Occurrence in Women Pole Dancers. Journal of Sports Medicine and Physical Fitness. 2022;62(5):661-666. DOI: 10.23736/S0022-4707.21.12239-X. PMID: 34132513.
- Sun Y, Liu H. Prevalence and Risk Factors of Musculoskeletal Injuries in Modern and Contemporary Dancers: A Systematic Review and Meta-analysis. Frontiers in Public Health. 2024;12:1325536. DOI: 10.3389/fpubh.2024.1325536. PMID: 38481844.
- Grudzen CR, Ryan G, Margold W, Torres J, Gelberg L. Pathways to Health Risk Exposure in Adult Film Performers. Journal of Urban Health. 2009;86(1):67-78. DOI: 10.1007/s11524-008-9309-4. PMID: 18709554.
- Platt L, Grenfell P, Meiksin R, et al. Associations between Sex Work Laws and Sex Workers’ Health: A Systematic Review and Meta-analysis of Quantitative and Qualitative Studies. PLoS Medicine. 2018;15(12):e1002680. DOI: 10.1371/journal.pmed.1002680. PMID: 30532209.
- Currier BS, D’Souza AC, Fiatarone Singh MA, et al. American College of Sports Medicine Position Stand. Resistance Training Prescription for Muscle Function, Hypertrophy, and Physical Performance in Healthy Adults: An Overview of Reviews. Medicine & Science in Sports & Exercise. 2026;58(4):851-872. DOI: 10.1249/MSS.0000000000003897. PMID: 41843416.
- Tersa-Miralles C, Bravo C, Bellon F, et al. Effectiveness of Workplace Exercise Interventions in the Treatment of Musculoskeletal Disorders in Office Workers: A Systematic Review. BMJ Open. 2022;12(1):e054288. DOI: 10.1136/bmjopen-2021-054288. PMID: 35105632.
- Mahdavi SB, Riahi R, Vahdatpour B, Kelishadi R. Association between Sedentary Behavior and Low Back Pain: A Systematic Review and Meta-analysis. Health Promotion Perspectives. 2021;11(4):393-410. DOI: 10.34172/hpp.2021.50. PMID: 35079583.
- Pires T, Pires P, Moreira H, Viana R. Prevalence of Urinary Incontinence in High-impact Sport Athletes: A Systematic Review and Meta-analysis. Journal of Human Kinetics. 2020;73:279-288. DOI: 10.2478/hukin-2020-0008. PMCID: PMC7386138.
- Rodríguez-Longobardo C, Guadalupe-Grau A, Gómez-Ruano MÁ, López-Torres O. Pelvic Floor Muscle Training Interventions in Female Athletes: A Systematic Review and Meta-analysis. International Journal of Environmental Research and Public Health. 2023;20(11):5964. DOI: 10.3390/ijerph20115964. PMID: 37688407.
- Mountjoy M, Sundgot-Borgen J, Burke L, et al. IOC Consensus Statement on Relative Energy Deficiency in Sport (RED-S): 2018 Update. British Journal of Sports Medicine. 2018;52(11):687-697. DOI: 10.1136/bjsports-2018-099193. PMID: 29773536.
- Gallant TL, Pierson RA, et al. Low Energy Availability and Relative Energy Deficiency in Sport: A Systematic Review and Meta-analysis. Sports Medicine. 2025;55:309-332. DOI: 10.1007/s40279-024-02130-0. PMID: 39485653.
- Allen N, Kelly S, Lanfear M, et al. Relative Energy Deficiency in Dance (RED-D): A Consensus Method Approach to REDs in Dance. BMJ Open Sport & Exercise Medicine. 2024;10:e001858. DOI: 10.1136/bmjsem-2023-001858. PMCID: PMC10921540.
- Arcelus J, Witcomb GL, Mitchell A. Prevalence of Eating Disorders Amongst Dancers: A Systematic Review and Meta-analysis. European Eating Disorders Review. 2014;22(2):92-101. DOI: 10.1002/erv.2271. PMID: 24277724.
- Petushek EJ, Sugimoto D, Stoolmiller M, Smith G, Myer GD. Evidence-Based Best-Practice Guidelines for Preventing Anterior Cruciate Ligament Injuries in Young Female Athletes: A Systematic Review and Meta-analysis. American Journal of Sports Medicine. 2019;47(7):1744-1753. DOI: 10.1177/0363546518782460. PMID: 30001501.
- Hincapié CA, Morton EJ, Cassidy JD. Musculoskeletal Injuries and Pain in Dancers: A Systematic Review. Archives of Physical Medicine and Rehabilitation. 2008;89(9):1819-1829. DOI: 10.1016/j.apmr.2008.02.020. PMID: 18760170.
- Naczk M, Kowalewska A, Naczk A. The Risk of Injuries and Physiological Benefits of Pole Dancing. Journal of Sports Medicine and Physical Fitness. 2020;60(6):883-888. DOI: 10.23736/S0022-4707.20.10379-7. PMID: 32162500.
- Rodrigues EV, Gomes ARS, Tanhoffer AIP, Leite N. Effects of Exercise on Pain of Musculoskeletal Disorders: A Systematic Review. Acta Ortopédica Brasileira. 2014;22(6):334-338. DOI: 10.1590/1413-78522014220601004. PMID: 25538482.



